La estadounidense The Estée Lauder Companies y la española Puig han puesto fin a las conversaciones que mantenían desde marzo para estudiar una posible fusión entre ambos grupos. La operación, que habría dado lugar a uno de los mayores actores mundiales del sector de la belleza premium, finalmente no se materializará tras no alcanzarse un acuerdo entre las partes.
En un comunicado, Estée Lauder señaló que continuará centrada en la ejecución de su estrategia “Beauty Reimagined”, con la que busca acelerar su transformación operativa y reforzar su crecimiento a largo plazo como compañía independiente. Stéphane de La Faverie, presidente y CEO del grupo, destacó la confianza de la empresa en “la fortaleza de sus marcas, sus equipos y su capacidad para generar valor de forma autónoma”.
Por parte de Puig, el consejero delegado José Manuel Albesa agradeció las conversaciones mantenidas con la compañía estadounidense, aunque subrayó que la decisión “no modifica la hoja de ruta estratégica” del grupo catalán. La empresa aseguró que seguirá enfocada en el crecimiento rentable de su negocio de belleza premium, apoyándose en su modelo centrado en las marcas, la creatividad y una estrategia de expansión selectiva.
Albesa también destacó la solidez financiera de Puig y la capacidad del grupo para seguir explorando oportunidades estratégicas y adquisiciones que complementen su cartera de marcas. En los últimos años, la compañía ha reforzado su posicionamiento internacional con operaciones como la integración de firmas como Charlotte Tilbury o Byredo.
Las negociaciones entre ambas compañías trascendieron públicamente el pasado 23 de marzo y habrían dado lugar a un gigante de la belleza con una facturación conjunta superior a los 17.000 millones de euros, capaz de competir más directamente con L'Oréal. Sin embargo, distintos analistas apuntaban a la complejidad de integrar dos grupos familiares con culturas corporativas y estructuras de gobierno diferentes, además del proceso de reorganización interna que atraviesa actualmente Estée Lauder.
A pesar del fin de las conversaciones, ambas compañías han reiterado su intención de seguir evaluando oportunidades de crecimiento y evolución de sus respectivos portfolios en un mercado de la belleza premium cada vez más competitivo y concentrado.