Shiseido refuerza su apuesta por la dermocosmética con nuevos avances científicos destinados a mejorar la prevención de enfermedades cutáneas desde la primera infancia. La compañía ha desarrollado, en colaboración con el Departamento de Dermatología y el Centro de Atención Perinatal del Hospital Universitario de Tohoku (Japón), un estudio que demuestra que determinados biomarcadores presentes en la piel de los bebés podrían permitir predecir el riesgo de desarrollar dermatitis atópica y alergias alimentarias durante los primeros años de vida.
La investigación, fruto de más de una década de trabajo, ha identificado que los lactantes con niveles elevados de la proteína SCCA1 (Serpin b3) en el estrato córneo a los dos meses de edad presentan una mayor probabilidad de desarrollar dermatitis atópica y alergias alimentarias antes de cumplir los tres años. Este hallazgo abre la puerta al desarrollo de métodos de diagnóstico precoz y estrategias preventivas basadas en el cuidado temprano de la piel.
Los resultados del estudio fueron presentados en la reunión anual de la Sociedad Japonesa de Alergología celebrada en octubre de 2025 y han sido reconocidos con el Sanofi Outstanding Paper Award 2025, concedido a la doctora Maki Ozawa, investigadora del Hospital Universitario de Tohoku y coautora del trabajo.
Más de 35 años de colaboración en dermatología
La investigación se enmarca en una colaboración científica que Shiseido mantiene desde hace más de 35 años con el Hospital Universitario de Tohoku, una alianza que ha permitido profundizar en el conocimiento de la piel sensible y desarrollar nuevas soluciones cosméticas basadas en evidencia científica.
El interés de la compañía por la proteína SCCA1 se remonta a 2006, cuando identificó su papel en el deterioro de la función barrera de la piel, un descubrimiento que obtuvo el máximo reconocimiento en el congreso de la International Federation of Societies of Cosmetic Chemists (IFSCC). Posteriormente, diversos estudios demostraron que esta proteína también podía utilizarse como indicador de la gravedad de la dermatitis atópica en lactantes.
A partir de estos trabajos, Shiseido continuó investigando el impacto del cuidado cutáneo en la prevención de enfermedades. En 2014, otro estudio confirmó que la hidratación de la piel desde los primeros meses de vida podía reducir aproximadamente un 30 % la incidencia de dermatitis atópica.
Diagnóstico no invasivo desde los primeros meses de vida
El estudio más reciente analizó a 117 bebés de dos meses con antecedentes familiares de dermatitis atópica. Mediante la técnica de tape stripping, que permite obtener muestras del estrato córneo de forma no invasiva, los investigadores cuantificaron los niveles de SCCA1 y realizaron un seguimiento clínico hasta los tres años de edad.
Los resultados mostraron que los niños que posteriormente desarrollaron dermatitis atópica presentaban concentraciones significativamente superiores de esta proteína en las mejillas desde los dos meses de vida. Del mismo modo, los lactantes que desarrollaron alergias alimentarias mostraban niveles elevados de SCCA1 en la zona perioral.
Según Shiseido, la posibilidad de identificar de forma temprana a los bebés con mayor riesgo permitiría aplicar cuidados preventivos antes de la aparición de los primeros síntomas, contribuyendo a reducir la incidencia de estas patologías y mejorar la calidad de vida tanto de los niños como de sus familias.
Impulso a la ciencia de la piel sensible
La compañía prevé incorporar los conocimientos obtenidos a través de esta investigación al desarrollo de nuevos productos y servicios centrados en la piel sensible y la dermatología cosmética.
Además, Shiseido continuará reforzando su estrategia de "Sensitive Skin Science", basada en la colaboración con dermatólogos y otros especialistas, con el objetivo de abordar las causas subyacentes de las alteraciones cutáneas y acelerar el crecimiento del mercado dermocosmético en Japón.
Estas investigaciones forman parte de la estrategia global de I+D de Shiseido, Dynamic Harmony, que combina innovación científica, sostenibilidad y colaboración con instituciones académicas para desarrollar soluciones cosméticas respaldadas por la ciencia y responder a las nuevas necesidades de los consumidores.