L’Oréal ha anunciado que todas sus instalaciones operativas en la región South Asia Pacific, Middle East & North Africa (SAPMENA) funcionan ya con energía 100% renovable. El hito, alcanzado a finales de 2023 y dado a conocer recientemente por la compañía, se ha conseguido dos años antes del objetivo fijado inicialmente para 2025 dentro de su programa de sostenibilidad L’Oréal for the Future.
La medida abarca un total de 23 emplazamientos operados por el grupo, entre los que se incluyen fábricas, centros de distribución, un centro de investigación e innovación y oficinas administrativas repartidas por una de las regiones con mayor crecimiento para la compañía.
Según explica L’Oréal, la consecución de este objetivo coincide con un periodo de fuerte expansión del negocio en la zona. Desde 2021, SAPMENA ha registrado tres años consecutivos de crecimiento de ventas a doble dígito, al tiempo que ha reducido su intensidad energética un 18% respecto a los niveles de 2019.
“Alcanzar el 100% de energía renovable es un logro significativo y demuestra que la sostenibilidad debe formar parte del núcleo de las operaciones a medida que seguimos creciendo”, señala Vismay Sharma, presidente de L’Oréal SAPMENA.
Una estrategia adaptada a cada mercado
La diversidad geográfica de la región, que se extiende desde Nueva Zelanda hasta Marruecos, ha llevado a la compañía a adoptar soluciones energéticas específicas para cada ubicación.
Entre ellas destacan el aprovechamiento de energía hidroeléctrica en instalaciones de Indonesia e India, el uso de energía solar y eólica en la planta india de Chakan, así como la incorporación de calderas eléctricas y sistemas basados en biomasa o biocombustibles en fábricas de Egipto, India e Indonesia.
Cuando la generación renovable in situ no es viable, L’Oréal recurre a contratos de compraventa de energía a largo plazo (PPA), contratos de suministro verde y certificados energéticos que garantizan el origen renovable de la electricidad consumida.
Más allá de la energía renovable
La compañía subraya que este avance forma parte de una estrategia más amplia para reducir el impacto ambiental de toda su cadena de valor. Entre sus prioridades figuran la reducción del consumo energético y de agua, el incremento de la generación renovable en sus instalaciones, la disminución de las emisiones asociadas al transporte y almacenamiento de productos y la colaboración con proveedores para reducir la huella de carbono de envases y operaciones logísticas.
Asimismo, L’Oréal mantiene su objetivo de ayudar a que los consumidores reduzcan en un 25% las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas al uso de sus productos para 2030, en comparación con los niveles de 2016.
Objetivo: emisiones netas cero en 2050
El grupo considera este logro un paso importante, aunque no el final del camino. Dentro de su programa L’Oréal for the Future, la compañía se ha comprometido a reducir en un 25% sus emisiones absolutas de gases de efecto invernadero para 2030 respecto a 2016 y alcanzar la neutralidad climática en 2050.
Además, la estrategia contempla actuaciones relacionadas con la gestión del agua, la protección de la biodiversidad, el abastecimiento responsable de materias primas y el apoyo a iniciativas sociales y medioambientales, para las que el grupo ha destinado un fondo de 150 millones de euros.
Con este avance, L’Oréal refuerza su apuesta por integrar sostenibilidad y crecimiento en una de las regiones con mayor potencial para la industria cosmética mundial, donde se espera que surja una parte significativa de los nuevos consumidores de belleza durante la próxima década.