Estudió en la Universidad de Valencia, en la Universidad René Descartes de París y pasó por diferentes multinacionales del sector dermocosmético en Estados Unidos y Francia antes de cambiar su vida. A Sonia Almela, creadora y CEO de la marca de cosmética consciente, Me and Me, quedarse embarazada y tener a su hijo, le dieron el impulso para dar un giro a su carrera y empezar a hacer algo que verdaderamente le interesara e ilusionara. “Quería poder mejorar la vida de los demás poniendo mi granito de arena a través de la cosmética”, explica sobre sí misma en la página web de la empresa que ha construido hasta ser reconocida como “la primera marca de cosmética consciente del mundo centrada en los 1000 primeros días del bebé y la maternidad”.
Tanto Sonia como su equipo y productos están comprometidos con un mejor futuro para las madres y sus hijos, y eso es algo que les ha valido premios de los Beauty Shortlist Awards, Beauty Global Awards y The Green Parent Natural Beauty Awards. Su compromiso es real y empieza en el laboratorio, porque cuidar a las personas sirve de poco si no se cuida también el medio. Así Almela, de formación biofarmacéutica especializada en piel y cosmética, ha hecho por apostar fuerte por la biotecnología, un campo lleno de posibilidades que no sólo ayuda a la preservación de nuestro entorno sino que también potencia la eficacia de los ingredientes naturales utilizados en las formulaciones.
En una conversación con ella, la fundadora de Me and Me resuelve dudas y destaca la importancia de un sector de la industria que, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), es cada vez más femenino, y bien merece su presencia en un período vital tan sensible para las mujeres como el del embarazo.
¿Qué es la biotecnología aplicada a la cosmética?
Es la obtención exacta de moléculas muy concretas de productos naturales aplicando la tecnología más avanzada para obtener sus beneficios sin necesidad de utilizar todo el bioproducto. Es decir, si queremos los beneficios de una planta no necesitamos arrancarla o producir campos y campos para obtener un ingrediente. Podemos sintetizarlo en un laboratorio y de esta manera consumimos menos recursos naturales.
¿Qué ventajas tiene sobre la cosmética natural tradicional?
Aislar los principios activos de origen natural nos permite potenciar la eficacia de las fórmulas. En Me and Me, por ejemplo, incluimos el mayor porcentaje posible que garantice la eficacia de cada ingrediente. Esto es siempre un porcentaje mayor de cómo los encontraríamos en la naturaleza. De esta manera aseguramos que los principios activos trabajan al máximo de sus posibilidades.
Por otro lado, no siempre lo más natural es lo más sostenible. Tengamos en cuenta que, para obtener cantidades muy pequeñas de determinados aceites esenciales necesitamos enormes cantidades de materia prima. En concreto, existe un estudio que habla de el equivalente a 20 campos de fútbol. Tengamos en cuenta lo que supone su cultivo en agua y recursos… entendemos entonces que probablemente no sea lo más eficiente. La biotecnología en cambio optimiza la extracción al obtener el máximo usando los mínimos recursos.
¿Por qué debemos usar cosmética consciente en el embarazo y la lactancia?
La etapa es la más delicada en el desarrollo de una persona son sus los primeros 1000 días de vida, hasta alrededor de los dos años. Los productos cosméticos que usamos durante el embarazo y la lactancia pueden llegar a su organismo bien a través de la placenta como por contacto. Por eso es importante que no entre en contacto con sustancias nocivas como los disruptores endocrinos pero sin renunciar a la eficacia y cuidado de un buen producto cosmético.
¿Es Me and Me cosmética biotecnológica de origen natural?
Sí, Me and Me es la única marca de cosmética apta para mujeres embarazadas en conseguir el sello NAT de la Asociación de Cosméticos Españoles Naturales Ecológicos (ACENE). Esta asociación independiente de profesionales, confirma con el sello NAT que todas las materias primas usadas en las fórmulas de Me and Me son de origen natural, no probadas en animales, y sin ingredientes no permitidos como colorantes o perfumes sintéticos o derivados del petróleo.