BASF combina epigenética y sostenibilidad en su nueva gama de activos florales Floragenist

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BASF amplía su catálogo de ingredientes cosméticos de origen botánico con Floragenist, una plataforma de activos florales que combina investigación epigenética y una tecnología de extracción acuosa sin disolventes convencionales. La gama, desarrollada para formulaciones de cuidado de la piel de alta gama, incorpora dos primeros ingredientes procedentes de flores cultivadas mediante agricultura ecológica en Marruecos y respaldados por estudios de eficacia.

La nueva plataforma está compuesta inicialmente por Floragenist Rose, obtenido de rosa de Damasco (Rosa damascena), y Floragenist Blossom, elaborado a partir de flores de naranjo amargo (Citrus aurantium var. amara). Ambos ingredientes se desarrollan bajo el programa Responsibly Active de BASF, que establece criterios relacionados con la trazabilidad, el abastecimiento responsable y el impacto ambiental.

 

Investigación epigenética aplicada a los activos botánicos

La investigación de la división Personal Care de BASF en torno a Floragenist incorpora la epigenética como una de sus principales líneas de trabajo. De acuerdo con la compañía, los activos han sido concebidos para favorecer la expresión natural de proteínas relacionadas con la estructura, la resistencia y el aspecto de la piel.

Su obtención se realiza mediante AquaGenesis, una tecnología propia de BASF que utiliza agua de coco en lugar de los disolventes empleados habitualmente en los procesos de extracción. El procedimiento está diseñado para preservar determinados compuestos fitoquímicos sensibles y favorecer una mayor concentración de moléculas bioactivas, especialmente flavonoides. Al mismo tiempo, la sustitución de los disolventes convencionales contribuye a reducir el impacto asociado al proceso de extracción.

 

Dos activos con objetivos complementarios

Floragenist Rose está orientado principalmente a formulaciones destinadas a mejorar la luminosidad y el aspecto general de la piel. Según los ensayos realizados por BASF, el ingrediente contribuye a mejorar la textura cutánea y la reflexión de la luz, además de actuar frente a determinados signos asociados al estrés oxidativo.

En un estudio clínico realizado mediante tecnología de imagen VISIA, una formulación que contenía un 0,4 % de Floragenist Rose multiplicó por 2,7 la mejora de la luminosidad cutánea y redujo un 22 % las rojeces frente al placebo.

Por su parte, Floragenist Blossom se ha desarrollado con el objetivo de reforzar la capacidad de adaptación de la piel frente a factores de estrés ambientales y relacionados con el estilo de vida. El activo actúa sobre proteínas vinculadas a la integridad cutánea.

En un ensayo in vivo, los participantes cuya piel había sido sometida durante 28 días a un protocolo de limpieza agresiva presentaron una pérdida de agua transepidérmica (TEWL) un 52 % inferior cuando habían recibido previamente una formulación con un 0,1 % de Floragenist Blossom, en comparación con el grupo tratado con placebo.

La combinación de ambos activos permite abordar diferentes necesidades de la piel desde una misma plataforma de ingredientes botánicos, integrando prestaciones asociadas a la luminosidad y a la resistencia cutánea.

 

Naturalidad respaldada por investigación

El lanzamiento responde también a una evolución en las demandas del mercado de cuidado de la piel, especialmente en el segmento premium, donde la procedencia natural de los ingredientes se combina cada vez más con la necesidad de demostrar su eficacia mediante datos científicos.

En este contexto, Floragenist reúne tres de las líneas de desarrollo que están ganando peso en la innovación cosmética: investigación molecular y epigenética, procesos de extracción con menor impacto y trazabilidad de las materias primas. La propuesta de BASF busca así trasladar el potencial de los ingredientes botánicos a formulaciones que, además de incorporar un origen natural y un abastecimiento controlado, puedan respaldar sus prestaciones mediante estudios de eficacia.