"El departamento de Regulatory es el ???guardián silencioso??? en el desarrollo y lanzamiento de productos cosméticos"
Combinación perfecta de conocimiento técnico, visión estratégica y garantía de viabilidad, los departamentos de Regulatory se han convertido en el escudo casi impenetrable de las empresas en el mundo de la belleza.
Experta en este campo, Ángela Guerra, Product Safety & Regulatory Affairs Director de Cosmewax, habla sobre adaptación, desafíos, cambios y el papel esencial de este departamento en el desarrollo y lanzamiento de productos.
¿Qué papel desempeña el departamento de Regulatory en el desarrollo y lanzamiento de productos cosméticos de private label?
El departamento de Regulatory podemos decir que es el “guardián silencioso” en el desarrollo y lanzamiento de productos cosméticos, asegurando que cumplan con las normativas vigentes desde la formulación hasta la comercialización. Valida las fórmulas para verificar la seguridad y conformidad de los ingredientes, garantiza etiquetas legales completas y elabora documentos técnicos como el PIF, fundamentales para la conformidad regulatoria.
En el caso de los productos de private label, Regulatory desempeña un papel aún más importante, ya que debe adaptar productos diseñados para diversos clientes con requisitos específicos, asegurando que cumplan con normativas locales sin comprometer la viabilidad del negocio. Esto incluye la personalización de etiquetas conforme a las demandas de cada cliente y la alineación de los claims con lo permitido en cada mercado. Regulatory no solo protege la conformidad legal, sino que coordina la complejidad de gestionar múltiples marcas bajo un marco normativo común, permitiendo lanzamientos eficientes y exitosos.
En un mercado tan globalizado, ¿cómo se asegura el equipo de que los productos cumplan con las normativas específicas de cada región?
En un entorno global, cumplir con las normativas de cada región no es solo cuestión de monitoreo; también requiere abordar aspectos críticos que varían considerablemente según la ubicación. Regulatory debe trabajar con estándares internacionales como base, asegurando que los productos estén diseñados para cumplir con normativas estrictas, como la europea. Sin embargo, adaptarse a los requisitos locales es esencial: los etiquetados multilingües, las restricciones sobre ciertos ingredientes específicos o las exigencias adicionales en alérgenos son algunos de los aspectos más críticos que deben considerarse.
Por ejemplo, en Europa, el Reglamento permite el uso de ciertos colorantes en productos cosméticos de manera general, mientras que, en Estados Unidos, ese mismo colorante puede estar prohibido aplicado en labios. Estas diferencias obligan a adaptar las fórmulas para cada mercado objetivo. En este contexto, Regulatory actúa como el nexo entre lo global y lo local, ajustando los productos a estos requisitos específicos para garantizar un cumplimiento normativo eficiente y mantener su competitividad en el mercado global.
Las normativas cambian constantemente, especialmente en temas como ingredientes y etiquetado. ¿Cómo se mantiene actualizada una empresa frente a estos cambios y cómo impacta esto en los procesos de desarrollo?
El mundo de las normativas cosméticas avanza a un ritmo constante, y mantenerse al día es un desafío que Regulatory debe afrontar con vigilancia tecnológica activa. Este proceso incluye asistir a congresos internacionales o colaborar con asociaciones, lo que permite anticiparse a los cambios antes de que entren en vigor.
Gracias a esta labor, no solo se identifican las tendencias futuras, como restricciones en ingredientes clave, sino que también se diseña una estrategia proactiva. Esto incluye trabajar con márgenes de flexibilidad en las fórmulas y optimizar la gestión del stock para minimizar los impactos operativos. Regulatory no es solo un "radar" de normativas, sino un actor que lidera la adaptación y el desarrollo estratégico del producto en un entorno normativo cambiante.
Los consumidores buscan cada vez más transparencia sobre los ingredientes y procesos. ¿Qué se puede hacer para garantizar la seguridad y claridad de los productos ante los clientes y consumidores finales?
En un mercado donde los consumidores exigen cada vez más claridad sobre lo que están usando, la transparencia y la seguridad se han convertido en prioridades esenciales. Regulatory asegura que cada producto no solo cumpla con las normativas aplicables, sino que también respete principios clave como la honestidad, la veracidad y el respaldo con evidencia. Esto implica que todas las declaraciones, imágenes o presentaciones en los productos estén sustentadas por datos verificables, evitando exageraciones o afirmaciones engañosas.
Además, el etiquetado debe ser claro, accesible y permitir al consumidor tomar una decisión informada. Esto incluye información obligatoria como el listado de ingredientes en nomenclatura INCI, advertencias necesarias y claims que cumplan con los principios de equidad y cumplimiento legal. Regulatory actúa como el guardián que alinea las expectativas de los consumidores con las obligaciones normativas, garantizando que los productos sean seguros y sus mensajes responsables.
¿Cuáles son los mayores desafíos que enfrenta el departamento de Regulatory en la industria cosmética actual y cómo se están abordando desde las empresas?
Regulatory se enfrenta a un entorno cada vez más exigente, marcado por la constante evolución normativa. En Europa, destacan temas como la evaluación de ingredientes por el SCCS (Comité Científico de Seguridad del Consumidor) que podrían derivar en restricciones o prohibiciones, a los disruptores endocrinos, así como la implementación de reglamentos ómnibus con plazos muy ajustados. Además, la regulación de los PFHxA, microplásticos y algunas siliconas, debido a su impacto ambiental, obliga a reformular productos y buscar alternativas sostenibles, lo que afecta directamente las texturas y eficacia de las fórmulas.
Estos cambios no solo requieren anticipación para evitar que las nuevas normativas afecten los stocks de materiales, sino también colaboración estrecha con los proveedores para garantizar información actualizada y conformidad con los requisitos. Regulatory debe actuar con agilidad para implementar estas normativas sin comprometer la operatividad ni la confianza del consumidor.
En resumen, Regulatory es el engranaje que mantiene todo en marcha, anticipándose a los retos y asegurando que la industria cosmética pueda avanzar con confianza, incluso en un panorama normativo cada vez más exigente.