Número 38

y evitar el uso de términos genéricos como “ eco-friendly ” o “respetuoso con el planeta” si no se definen y justifican adecuadamente. La consecuencia de no cumplir con estos requisitos puede traducirse en sanciones económicas, acciones legales e incluso pérdida de reputación. El Análisis de Ciclo de Vida (ACV) es, en este contexto, una herramienta clave. Esta metodología permite medir el impacto ambiental real de un producto a lo largo de todas sus fases: desde la extracción de materias primas hasta su uso por parte del consumidor y su gestión como residuo. En el sector cosmético, el ACV permite evaluar aspectos como el consumo de agua y energía en la fabricación, las emisiones derivadas del transporte logístico, la sostenibilidad de los materiales de envasado, el comportamiento de uso y la reciclabilidad o disposición final del producto. Se trata de una visión global y objetiva que facilita decisiones estratégicas con base científica. Entre 67 VERANO 2025 INDUSTRIA COSMÉTICA 038 consultoría

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