Número 41

José Vicente Calomarde Consultor Senior en Consultoría Industrial Cosmética de la Sociedad Española de Químicos Cosméticos SEQC, “Algoritmos en la evaluación de seguridad de cosméticos. La IA - Posibilidades y riesgos” La IA se presenta como una herramienta disruptiva en la evaluación de seguridad cosmética. ¿Qué aplicaciones concretas se están explorando? La aplicación más relevante de la inteligencia artificial en este ámbito es la posibilidad de realizar estudios in silico , es decir, mediante modelos computacionales, lo que podría reducir significativamente la necesidad de ensayos en animales. Además, la IA está empezando a desempeñar un papel clave en la gestión y consolidación de grandes volúmenes de datos para la evaluación de seguridad. En la práctica, esto supone un gran avance para la industria, ya que facilita la preparación de la documentación técnica exigida por la normativa. Consultar las bases de datos actuales es un proceso muy laborioso, y la automatización mediante IA permitirá ahorrar tiempo y esfuerzo. No obstante, la validación final seguirá dependiendo del evaluador de seguridad, quien debe garantizar que la información es fiable y aplicable. ¿Cuáles son los principales riesgos o limitaciones que debemos tener en cuenta al integrar algoritmos en este proceso? Uno de los principales riesgos está en los sesgos que pueden presentar los algoritmos, ya que muchos se nutren de datos procedentes de regiones geográficas muy concretas. No toda la información que generan es precisa o verificable, y además, los modelos suelen excluir datos antiguos —por ejemplo, de más de ocho años—, lo que implica una pérdida de conocimiento acumulado. Otro problema importante es la opacidad en la selección de la información: a veces no está claro qué criterios utiliza el algoritmo para priorizar o descartar datos. Esto puede dar lugar a resultados erróneos o incluso a las llamadas “alucinaciones” de la IA, es decir, información inventada. ¿Crees que la inteligencia artificial podrá llegar a sustituir el juicio experto, o siempre deberá ser un complemento? No, la inteligencia artificial no sustituirá al juicio experto. La nueva Ley de Inteligencia Artificial de la Unión Europea, aprobada en 2024, ya delimita claramente los ámbitos en los que la IA no puede reemplazar la decisión humana. Aunque el campo cosmético no se menciona expresamente, la evaluación de seguridad entra dentro de estas áreas, ya que requiere interpretación y criterio profesional, por lo que es de suponer que terminará siendo, al menos, citada. Esto podemos compararlo con los autobuses autónomos que circulan en pruebas por Madrid: aunque el vehículo se conduce solo, hay un conductor a bordo por si el sistema falla. En cosmética ocurrirá algo similar: durante un largo periodo de tiempo, el experto seguirá siendo indispensable para supervisar y validar los resultados generados por la IA. ¿Qué perfil profesional o combinación de competencias será clave para sacar el máximo partido a la IA en la cosmética? En el ámbito de la evaluación cosmética, los perfiles con formación en farmacia, toxicología o medicina serán fundamentales, ya que la interpretación de los datos requiere un conocimiento profundo de la seguridad y la fisiología humana. A esta base técnica se le sumará, cada vez más, la capacidad para trabajar con herramientas digitales y modelos predictivos. No obstante, la realidad es que aquí los problemas se van encontrando y se van resolviendo a medida que los vas tratando. Y en este sentido, la experiencia práctica seguirá siendo un factor determinante: sólo quienes tengan un conocimiento sólido del sector podrán discernir cuándo los resultados de la IA son realmente fiables y cuándo es necesario profundizar más. En este campo, la tecnología puede apoyar, pero la experiencia sigue marcando la diferencia 26 INDUSTRIA COSMÉTICA 041 INVIERNO 2025 especial

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