Número 38
Natura Bissé es hoy una firma de referencia en el mundo de la cosmética de alta gama, pero ¿cómo comenzó todo? ¿Cuál fue la chispa inicial que les llevó a fundar la compañía en 1979? Nuestro padre trabajó durante años en una fábrica de hidrolizados de proteína y percibió que los operarios tenían unas manos realmente suaves. Su curiosidad y su intuición lo llevaron a realizar un estudio sobre aquello y descubrió que el colágeno y la elastina en su forma libre eran fantásticos activos cosméticos. Años después, en medio de una importante crisis en el país, a los 50 años, casado y con 4 hijos, decidió emprender y crear Natura Bissé. En los inicios, ¿cuáles fueron los mayores retos a los que se enfrentaron como emprendedores en un sector tan competitivo como el de la belleza? Desde el principio nos dimos cuenta de que no podíamos competir con empresas más grandes haciendo lo mismo que ellas. Decidimos centrarnos únicamente en el cuidado de la piel, lo que mejor sabemos hacer, y comprometernos plenamente en ofrecer lo mejor. Natura Bissé nació como una firma profesional de cosmética y uno de nuestros grandes retos fue empoderar a las esteticistas y convencerlas de que dejaran de esconder sus centros de estética en primeras plantas y los ubicaran a pie de calle con grandes escaparates. Lo bueno es que realmente teníamos desde el inicio un excelente producto, y eso nos abrió grandes puertas para ir haciéndonos un hueco en el sector. ¿Qué valores han guiado a Natura Bissé desde su creación y cómo han evolucionado a lo largo de los años? Los valores con los que nuestros padres fundaron y lideraron Natura Bissé siguen intactos hoy en día: integridad, honestidad, pasión, esfuerzo, trabajo en equipo y compromiso social son algunos de ellos. Uno de los pilares de Natura Bissé ha sido siempre la innovación cosmética. ¿Qué papel juega la ciencia en el desarrollo de sus productos? Juega un papel fundamental. Contamos con un equipo multidisciplinar en nuestro laboratorio de Barcelona (90% mujeres, licenciadas o doctoradas en química cosmética, farmacia o biología) que trabajan incansablemente para crear fórmulas altamente innovadoras que ofrezcan máxima efectividad y sensorialidad. Para ello combinan lo mejor de la ciencia y lo mejor de la naturaleza en fórmulas magistrales que incorporan activos que trabajan en sinergia para potenciar sus beneficios y ofrecer resultados visibles y a largo plazo. ¿Cómo es el proceso creativo y científico detrás de una nueva línea de tratamiento? ¿Qué fases y equipos intervienen? En nuestra Casa-Fábrica de Barcelona lo hacemos absolutamente todo, a excepción de las pruebas de eficacia que, por supuesto, externalizamos para asegurar la objetividad. El punto de partida siempre es una necesidad específica de la piel; por tanto, una vez detectada esta, se empieza a trabajar en un proceso que puede durar años. Se eligen los mejores activos, se investigan texturas y aromas, se prueba su eficacia, se diseñan los envases, la estrategia de marketing y comunicación, los elementos de punto de venta… Sólo en Barcelona somos un equipo de más de 200 personas (80% mujeres). En este proceso entran en juego los departamentos de I+D, calidad, microbiología, regulatorio, pedidos, creativo, marketing , comunicación y logística, entre otros. ¿Cuál consideran que ha sido la innovación más revolucionaria de la marca hasta la fecha y por qué? Ha habido varios hitos. Por ejemplo, hace 25 años, presentamos nuestra colección Diamond , basada en el concepto de energía, algo de lo que por aquel entonces nadie en cosmética investigaba. Fue revolucionario porque presentamos un tratamiento rejuvenecedor global. Otro gran hito fue el lanzamiento de nuestro ácido glicólico que ofrecía resultados profesionales en casa, sin descamación, ni rojeces. O Diamond Life Infusion , basado en el concepto de los biomarcadores de la edad de la piel que lanzamos en el año 2012. 47 VERANO 2025 INDUSTRIA COSMÉTICA 038 producto nacional
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy OTAxNDYw