Número 38
Además, nos permitirá afrontar de forma conjunta los grandes retos que se avecinan en un futuro muy próximo, como la sostenibilidad, la digitalización o la gestión del talento. El clúster nace con vocación de red, de cooperación, y con el objetivo de sumar fuerzas para avanzar más rápido y con mayor impacto. ¿Qué tipo de empresas y entidades forman parte actualmente del clúster y qué criterios se han seguido para su adhesión? Actualmente forman parte del clúster empresas como Nirvel Beauty Group, Germaine de Capuccini, Suavinex, Babaria - Berioska, RNB, Laboratorios Belloch, Grupo Brevia, Grupo Ubesol, Neocos Laboratorios, Quimi Romar, Laboratorios Carol, Sesderma y Laboratorios Forenqui. AITEX se ha incorporado también como socio estratégico, aportando todo su conocimiento técnico y su experiencia en innovación aplicada. Hemos definido dos tipos de miembros. Por un lado, los miembros ordinarios, que son empresas fabricantes de productos cosméticos con sede en la Comunidad Valenciana. Y por otro, los miembros colaboradores: universidades, centros tecnológicos y asociaciones que desarrollan su actividad dentro del sector. Desde el principio hemos querido que sea un clúster abierto, con vocación de cooperación, donde lo importante no sea el tamaño, sino el compromiso con el proyecto común. ¿Cuáles son los principales objetivos estratégicos que se han marcado para los próximos años? Nos hemos marcado objetivos ambiciosos pero muy claros. El primero es reforzar la competitividad de nuestras empresas a través de la cooperación, compartiendo recursos, conocimiento y experiencias. Otro eje estratégico es la innovación, tanto en producto como en procesos, apostando por la investigación aplicada y por una cosmética cada vez más eficaz, segura y sostenible. La internacionalización también es clave: muchas de nuestras empresas ya están presentes en mercados exteriores, pero queremos ampliar esa presencia y posicionar la Comunidad Valenciana como un referente de cosmética de calidad. Y, por supuesto, estamos trabajando en la formación y atracción de talento, porque el futuro del sector pasa por contar con profesionales cualificados y comprometidos. En definitiva, queremos construir un modelo de colaboración que sea útil, transformador y que realmente marque la diferencia. Que cuando dentro de unos años se hable de cosmética en España, se piense inevitablemente en la Comunidad Valenciana. En términos prácticos, ¿qué tipo de acciones conjuntas o proyectos colaborativos se están impulsando desde el clúster en este primer año de actividad? Estamos en plena fase de definición, perfilando el plan de acción que marcará el rumbo del clúster en esta primera etapa. Aunque todavía no podemos anunciar proyectos concretos, sí podemos decir que se está trabajando intensamente en la identificación de retos comunes, la conexión entre los diferentes perfiles del ecosistema y la construcción de una hoja de ruta compartida. Desde el inicio, ha habido un gran compromiso por parte de las empresas, los centros de conocimiento y las instituciones implicadas, y eso está permitiendo avanzar con solidez. En breve podremos dar a conocer las primeras acciones conjuntas, fruto de este trabajo coordinado que busca generar un impacto real y duradero en la industria cosmética valenciana. ¿Qué papel juegan las administraciones públicas, universidades y centros tecnológicos en esta iniciativa? ¿Hay colaboración activa desde el inicio? Sí, desde el inicio ha habido una muy buena disposición por parte de todos los actores. Las administraciones públicas han entendido que el sector cosmético tiene un peso creciente en la economía valenciana, y están abiertas a apoyarlo como corresponde. Por parte de las universidades y centros tecnológicos el interés ha sido inmediato: compartimos la visión de que el conocimiento científico debe estar al servicio del tejido productivo, y la cosmética es un campo ideal para esa transferencia. Su implicación es clave, porque nos ayudan a avanzar en innovación, sostenibilidad, regulación y talento. La colaboración no es algo accesorio, es parte del ADN del clúster. Y cuanto más estrecha sea esa relación, más competitiva será nuestra industria. En España ya existen otros clústers y asociaciones del sector cosmético, como Beauty Cluster o Stanpa. ¿Cómo se plantea la convivencia y colaboración con estas entidades? Desde el principio hemos tenido claro que el clúster no nace para competir con nadie, sino para sumar desde una perspectiva territorial. Nuestra razón de ser es dar respuesta a las necesidades específicas de las empresas de la Comunidad Valenciana, que comparten realidades, retos y oportunidades concretas. Con entidades como Stanpa o el Beauty Cluster mantenemos un diálogo abierto y respetuoso, y creemos sinceramente que hay espacio para todos. De hecho, muchos de nuestros miembros también están presentes en esas asociaciones, lo que demuestra que las estructuras pueden ser complementarias. Cuanta más colaboración exista entre 43 VERANO 2025 INDUSTRIA COSMÉTICA 038 producto nacional
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