Número 37
de aire circule desde las zonas menos críticas hacia aquellas más sucias. En algunos casos, puede ser necesario el uso de esclusas o airlocks para reforzar la separación y evitar contaminaciones cruzadas. 4. ACONDICIONAMIENTO PRIMARIO Durante el acondicionamiento primario o proceso de envasado, el producto sigue expuesto hasta que el envase queda cerrado. Por ello, es imprescindible mantener condiciones de limpieza y calidad del aire equivalentes a las de la fabricación. Debe haber una separación clara entre el área de producción y la de envasado, con un flujo de trabajo estructurado para evitar retrocesos y minimizar riesgos de contaminación. Asimismo, es importante establecer una división física y funcional con el área de acondicionado secundario. 5. ACONDICIONADO SECUNDARIO En esta fase, el producto ya se encuentra cerrado, por lo que el control del aire ambiental es menos crítico. Sin embargo, se debe prestar especial atención a la organización de los materiales, ya que errores en el etiquetado o encajado podrían ocasionar problemas en la identificación de los productos. Es clave establecer un flujo de trabajo eficiente entre el acondicionado primario, los almacenes y esta área para evitar confusiones. Además, la manipulación de materiales de embalaje, como papel y cartón, debe realizarse con precaución para no comprometer la limpieza del acondicionado primario. 6. ZONA DE LAVADO El área de lavado debe contar con un flujo claro y organizado, donde los materiales pasen por las fases de recepción, limpieza y almacenamiento en condiciones higiénicas adecuadas. Según ISO 22716, los accesorios limpios que no se utilicen de inmediato deben mantenerse protegidos contra la humedad y la contaminación. Se recomienda disponer de una sala específica para el almacenamiento del equipo limpio, separada de la zona de lavado. 7. VESTUARIOS Y ASEOS Se deben habilitar vestuarios donde el personal pueda cambiarse y utilizar la indumentaria adecuada para cada actividad. Estos espacios deben estar diseñados de forma que permitan un acceso lógico a las áreas de producción sin riesgo de contaminación. Además, deben contar con aseos equipados con duchas, lavabos e inodoros, separados de las zonas productivas, pero accesibles para garantizar la higiene del personal. 8. LABORATORIOS DE CONTROL DE CALIDAD Los laboratorios de control de calidad deben estar completamente separados de las zonas de producción y almacenamiento. Deben contar con un acceso a vestuarios y aseos, o disponer de sus propias instalaciones sanitarias. La disposición del laboratorio debe responder a las necesidades específicas de los ensayos a realizar, asegurando espacios adecuados y un entorno con control ambiental conforme a los estándares establecidos. EL PAPEL DE LA AEMPS EN LA SEGURIDAD DE LOS PRODUCTOS COSMÉTICOS El cumplimiento de la normativa en la industria cosmética es esencial para garantizar la seguridad de los productos y la protección del consumidor. La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) juega un papel clave en este proceso, realizando inspecciones periódicas para verificar que los fabricantes cumplen con las Buenas Prácticas de Fabricación (BPF) y las regulaciones vigentes. Estas inspecciones son fundamentales para asegurar que las salas limpias y demás instalaciones mantengan los estándares adecuados de higiene, control ambiental y trazabilidad de los productos. En caso de detectar deficiencias, la AEMPS puede imponer medidas correctivas, suspender la producción o retirar productos del mercado, garantizando así la calidad y seguridad de los cosméticos Por ello, es fundamental contar con un diseño y operación adecuados de las salas limpias, no sólo para garantizar la seguridad y calidad de los productos cosméticos, sino también para optimizar la eficiencia y fiabilidad del proceso productivo 86 INDUSTRIA COSMÉTICA 037 PRIMAVERA 2025 ingeniería y salas blancas
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