Número 34
productos finales de esta reacción son compuestos estables denominados AGEs que pueden causar diversas enfermedades al activar los receptores de AGE (RAGEs) en el cuerpo humano, como diabetes, aterosclerosis, neurodegeneración, Alzheimer, cáncer, enfermedad renal crónica y enfermedades cardiovasculares. Existen evidencias de que los AGEs también afectan a las estructuras y funciones fisiológicas de la piel. La formación de los AGEs es un proceso molecular complejo que incluye: 1. Los grupos carbonilo reactivos de un azúcar reductor reaccionan con los grupos amino libres de las proteínas formando una base de Schiff inestable. 2. El reordenamiento posterior conduce a la formación de una cetoamina más estable, los productos de Amadori. Las bases de Schiff y los productos de Amadori son productos de reacción reversibles. 3. A continuación, estos sufren rápidamente una serie de reacciones de oxidación, polimerización, deshidratación y reticulación irreversibles, formando los (AGEs). Los AGEs son, de forma muy resumida, la unión espontánea entre un azúcar y una proteína: AZÚCAR + PROTEÍNA = AGE Lo mismo ocurre cuando el azúcar entra en contacto con grasas o incluso con el DNA AZÚCAR + LÍPIDO = AGE AZÚCAR + DNA = AGE No hay que temer a la glicación per se, el peligro real está en la acumulación de AGEs en el organismo a lo largo de los años. Esto supone una acumulación progresiva de daños celulares, siendo la principal causa del envejecimiento y enfermedades crónicas degenerativas en el ser humano. La generación y acumulación de los AGEs en el cuerpo es irreversible. No se pueden eliminar los AGEs ya formados en el organismo, tan solo es posible prevenir la formación y acumulación de nuevos AGEs. 71 OTOÑO 2024 INDUSTRIA COSMÉTICA 034 biotecnología cosmética
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