Número 34

efecto estabilizador de la membrana celular, aceleran los procesos regeneradores de las células, al estimular la síntesis de los ácidos ribonucleicos en los ribosomas y, con ello, la formación de proteínas protoplasmáticas. Tienen un comprobado efecto protector de la piel, tegumentos y mucosas frente a la acción agresiva del medio ambiente, en especial, la causada por los radicales libres. Otros compuestos de esta naturaleza son los citroflavonoides, obtenidos del pericarpio de diversos frutos cítricos. Como las silimarinas, tienen un efecto protector del tejido cutáneo frente a la acción del medio ambiente, especialmente como captores de radicales libres. Otros flavonoides empleados como protectores de membrana y antirradicales son la quercitina y la rutina. PROTECTORES FRENTE A LA RADIACIÓN La radiación solar, que llega a la superficie terrestre, comprende el ultravioleta B y A, la luz visible y el infrarrojo. La acción de cada una de dichas partes del espectro depende, en primer lugar, de su energía, es decir de la longitud de onda y de la capacidad de penetrar a través de la piel. En la tabla 1 están representadas sus capacidades de absorción a través de la piel. En la tabla 2 se dan los criterios para la elección del factor de protección solar. La absorción de una radiación significa una recepción de cuantos lumínicos, por parte de determinados componentes del material biológico que forma la capa absorbente. Esta energía recibida se disipa mediante una serie de mecanismos, como pueden ser: transformaciones moleculares, formación de radicales libres, fotólisis, fotosíntesis, fotoisomerización, fotoadición, fotopolimeración, formación de energía calorífica o conversión en una radiación de inferior contenido energético (fluorescencia). Cuanta mayor cantidad de radiación sea absorbida en las partes muertas de la piel (capa córnea), menores serán los daños producidos por ella. Seguidamente se especifican los efectos negativos para la piel de las diversas radiaciones. Infrarroja La radiación IR está comprendida entre 800 y 1.800 nm. Representa el 44% del total de la energía solar que llega a la superficie terrestre y su absorción a través de la piel es paulatina, llegando un 15% hasta la hipodermis. A intensidades normales, provoca una sensación de calor; a mayores intensidades, un enrojecimiento de la piel (eritema calórico) que, a intensidades extremas, puede causar quemaduras. No provoca reacciones patológicas pero contribuye a acelerar los efectos negativos de la radiación UV (fotoadición). Por otra parte, la elevación de temperatura provocada por los rayos infrarrojos, conduce a un resecamiento de la piel por una mayor pérdida de humedad. Luz visible Comprende las longitudes de onda entre 380 y 800 nm. Representa el 39% de la energía solar que llega. Su poder de penetración a través de la piel es inferior al del IR. No provoca efectos negativos sobre la piel, aunque puede contribuir, como en el caso del IR, a una fotoadición. Es la causante del desencadenamiento de Tabla 1. Capacidades de absorción de las distintas capas cutáneas. Tabla 2. Criterios para la elección del factor de protección. 48 INDUSTRIA COSMÉTICA 034 OTOÑO 2024 dermatología

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