Número 34
aumenta la actividad enzimática y el metabolismo, funciones que están disminuidas en las pieles envejecidas. 2. Vitamina C El ácido ascórbico y sus derivados tienen unas excelentes propiedades reductoras y neutralizantes de radicales libres. Actúan sinérgicamente con la vitamina E. Tienen, asimismo, una acción importante sobre la formación de las fibras colágenas del tejido conjuntivo. 3. Vitamina E o tocoferol Es otro antioxidante cuyo uso está en gran auge. Protege, especialmente, las membranas celulares del efecto negativo oxidante de los radicales libres, al introducirse entre los lípidos de la capa más externa. Su acción refuerza el tejido conjuntivo, favorece la vascularización en éste, propicia la regeneración cutánea, previene la formación de arrugas y manchas seniles, manteniendo la piel tersa y elástica. En combinación con la vitamina C inhibe la formación de nitrosaminas, que son potentes agentes cancerígenos. 4. Protectores de la membrana celular Son materias que actúan como estabilizadores de la pared celular, con lo que se logra, como consecuencia, una eficaz protección de toda la célula. De esta manera, tanto la piel, como las mucosas y los tegumentos, quedan resguardados de los agentes externos desfavorables, en especial, de la radiación UV y, también, de los radicales libres; obteniéndose, además, una recuperación de las células ya lesionadas. Materias muy efectivas, con acción protectora de la membrana celular, son las silimarinas. Estas son flavonoides que contienen, esencialmente, sibilina, silicrisina, silidiamina y taxifolina. Son principios activos, que por su mecanismo en intensidad de acción, constituyen una contribución importante en el tratamiento del envejecimiento, ya que además del 47 OTOÑO 2024 INDUSTRIA COSMÉTICA 034 dermatología AºEMSA_Ind.Cosmética_210x148,5_final.pdf 1 11/4/24 10:32
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