Número 45
¿ES “ESTÁNDAR” UNA MALA PALABRA? Conviene recordar que los envases considerados estándar se diseñan y producen para responder a las necesidades de un amplio abanico de clientes. Su planteamiento parte de formas sencillas y versátiles, capaces de adaptarse a diferentes posicionamientos de marca. Optar por un envase estándar permite reducir la inversión en moldes y costes de desarrollo, acortar los plazos de lanzamiento y minimizar los riesgos asociados al aprovisionamiento y al control de calidad, sin renunciar a elevados estándares de fabricación. Basta observar los lanzamientos de fragancias más recientes para comprobar que algunos de los conceptos creativos más llamativos se construyen precisamente a partir de frascos y tapones estándar. Un ejemplo de este enfoque es el desarrollado por empresas especializadas en soluciones de packaging para perfumería, que han basado parte de su oferta en sistemas mix & match , combinando componentes estándar con distintos niveles de personalización. El concepto es sencillo. Una marca, ya sea de reciente creación o consolidada, desarrolla una nueva fragancia o incluso una colección completa. Con el apoyo de su proveedor de packaging , la marca puede seleccionar el diseño del frasco, el tipo de vidrio, los criterios de sostenibilidad y combinarlo con diferentes tapones, bombas y acabados, así como concretar sus dimensiones, volúmenes y materiales —como Surlyn, PP, zamak o madera—, adaptando cada componente a su posicionamiento. En el caso de Coverpla, todos los componentes comercializados proceden de proveedores europeos, lo que garantiza elevados niveles de calidad y una cadena de suministro fiable. Además, muchos de ellos están disponibles en stock o pueden suministrarse en plazos reducidos, incluso para producciones de pequeño volumen. El concepto ready-to-go resume perfectamente la filosofía de estos envases estándar. EL VALOR AÑADIDO DE LA PERSONALIZACIÓN Una vez definida la combinación de componentes, la diferenciación llega a través de la decoración y los acabados: serigrafía, estampación en caliente ( hot stamping ), lacados, efectos de materiales o coloraciones específicas, entre otros. Estos procesos de decoración pueden realizarse internamente o mediante colaboradores especializados europeos, garantizando la compatibilidad entre materiales y acabados y el control de las fases de producción. La personalización aporta identidad propia a un envase estándar. Entre las técnicas más demandadas destaca la serigrafía, que la compañía adapta a diferentes necesidades. Una de sus aplicaciones consiste en reproducir el efecto visual de una etiqueta impresa directamente sobre el envase, eliminando así la necesidad de fabricar y adherir una etiqueta de papel. Los lacados, tanto interiores como exteriores, constituyen otra solución muy utilizada, siempre que el frasco conserve un cierto grado de transparencia que facilite su identificación por los sistemas automáticos durante el proceso de reciclaje. La tampografía resulta especialmente adecuada para decorar superficies de geometría compleja, mientras que el grabado sobre frascos o tapones puede realizarse mediante láser o integrarse directamente durante el proceso de moldeo. Muchos fabricantes ofrecen tapones en colores estándar que también pueden teñirse en masa para adaptarse a la identidad cromática de cada marca. En este sentido, la decoración se convierte en una auténtica herramienta de diferenciación. En cuanto a los materiales, el Surlyn continúa siendo uno de los preferidos por las marcas gracias a su elevada transparencia, muy similar a la del vidrio, así como por su facilidad para incorporar color y diferentes efectos estéticos. Algunos fabricantes producen internamente componentes como los tapones de Surlyn, lo que facilita un mayor control sobre la calidad y la personalización. Otro material cada vez más valorado es el zamak, una aleación de zinc, aluminio, magnesio y cobre que aporta peso y un característico tacto frío, dos atributos tradicionalmente asociados al universo del lujo. Además, su reducida huella de carbono y su reciclabilidad prácticamente ilimitada lo convierten en una alternativa que combina prestaciones premium y sostenibilidad. Las resinas permiten una gran libertad cromática, mientras que la madera transmite una imagen ligada a la naturaleza y a la autenticidad de un material vivo y renovable. LA ELECCIÓN DE LAS MARCAS Los fabricantes especializados en packaging colaboran tanto con grandes grupos internacionales como con marcas nicho de perfumería y cosmética. Estas últimas suelen buscar envases con una fuerte identidad visual sin renunciar a criterios de ecodiseño, recurriendo con frecuencia a soluciones estándar altamente personalizables que permiten optimizar tiempos de desarrollo y recursos. Se trata, en muchos casos, de empresas jóvenes que mantienen un fuerte compromiso con toda la 81 ESPECIAL COSMETICAFORUM 2026 INDUSTRIA COSMÉTICA 045 envases para perfumes
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