Número 45

incorporación debe hacerse de forma responsable, garantizando siempre el rigor científico y la supervisión de profesionales cualificados. En definitiva, el gran desafío para las empresas no es afrontar cada uno de estos temas por separado, sino gestionarlos de forma integrada. La regulación, la innovación, la sostenibilidad, la calidad y la digitalización ya no pueden entenderse como áreas independientes, sino como elementos que deben avanzar de manera coordinada para garantizar productos seguros, eficaces, sostenibles y alineados con las expectativas del mercado. El verdadero reto será transformar los nuevos requisitos en procesos eficaces y sostenibles dentro de las empresas. Una de las fortalezas de Cosméticaforum es la capacidad de reunir perfiles muy distintos alrededor de una misma mesa. ¿Qué valor tienen hoy estos espacios de debate para la industria? Hoy tienen más valor que nunca. La industria cosmética se enfrenta simultáneamente a desafíos regulatorios, científicos, tecnológicos y de sostenibilidad que ninguna empresa puede abordar de forma aislada. Reunir en una misma mesa a fabricantes, responsables regulatorios, laboratorios, proveedores, distribuidores, autoridades y expertos permite obtener una visión mucho más completa de los retos y, sobre todo, de las posibles soluciones. ¿Qué conversación cree que debería estar teniendo el sector y todavía no está surgiendo con suficiente intensidad? Creo que el sector debería hablar mucho más de cómo hacer compatible la innovación con la creciente complejidad regulatoria. A menudo el debate se centra en las nuevas obligaciones o en los cambios legislativos, pero menos en cómo adaptar los modelos de trabajo para seguir innovando de forma ágil, segura y sostenible. Otro tema que merece mayor atención es la calidad de la evidencia científica que respalda los productos y sus alegaciones. En un contexto en el que la información circula muy rápido y la inteligencia artificial está transformando la forma de trabajar, será cada vez más importante garantizar que las decisiones se apoyen en datos sólidos, evaluaciones rigurosas y un criterio técnico bien fundamentado. En definitiva, más allá de los cambios normativos o tecnológicos, la conversación que necesitamos es cómo construir una industria cosmética más preparada, más colaborativa y más resiliente. Esa visión será la que marque la diferencia en los próximos años. Si pudiera dar un consejo a una empresa cosmética para afrontar los próximos cinco años, ¿cuál sería? Mi consejo sería que no esperara a que los cambios regulatorios o las demandas del mercado la obliguen a reaccionar. Las empresas que tendrán más éxito en los próximos cinco años serán aquellas que adopten una actitud de anticipación y conviertan la adaptación continua en parte de su estrategia. Eso significa invertir en conocimiento, en formación y en equipos multidisciplinares; fortalecer la colaboración entre I+D, Calidad, Regulatory Affairs , Compras, Producción y Marketing ; y aprovechar las nuevas tecnologías para trabajar de forma más eficiente, sin perder nunca el rigor científico ni el foco en la seguridad del consumidor. También les diría que vean el cumplimiento normativo y la sostenibilidad como una inversión y no como un coste. La confianza del consumidor, la reputación de la marca y la competitividad se construirán, cada vez más, sobre la capacidad de demostrar que los productos son seguros, eficaces, transparentes y están desarrollados de forma responsable. En un entorno tan dinámico como el actual, la ventaja competitiva no estará solo en desarrollar buenos productos, sino en construir organizaciones ágiles, preparadas para evolucionar y capaces de convertir cada cambio en una oportunidad de crecimiento. Cuando termine esta edición de Cosméticaforum, ¿qué le gustaría que se llevaran consigo los asistentes? Me gustaría que los asistentes salieran con una idea muy clara: la regulación no debe verse como un obstáculo para la innovación, sino como una herramienta para desarrollar productos más seguros, de mayor calidad y con más garantías para el consumidor. También me gustaría que comprendieran la importancia de la anticipación. En un entorno regulatorio tan dinámico, no basta con conocer la normativa vigente; es fundamental entender hacia dónde evoluciona y preparar a la organización para responder con agilidad. Pero, sobre todo, espero que se lleven conocimientos prácticos. Mi objetivo es que puedan aplicar lo aprendido al día siguiente en su trabajo, ya sea revisando un expediente técnico, evaluando un proveedor, adaptando un etiquetado, interpretando un cambio legislativo o tomando decisiones con mayor seguridad y criterio técnico. Si al finalizar la sesión los asistentes sienten que entienden mejor el porqué de los requisitos regulatorios, que disponen de herramientas para afrontar los desafíos de su día a día y que el cumplimiento normativo puede convertirse en una ventaja competitiva, consideraré que el objetivo se ha cumplido 19 ESPECIAL COSMETICAFORUM 2026 INDUSTRIA COSMÉTICA 045 especial cosmeticaforum

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