Número 44

que habrían vendido bien a corto plazo. Formatos virales, ingredientes de momento, colaboraciones de mucho alcance pero poco sentido. Cada ‘no’ de esos ha sido incómodo y correcto a la vez. El equilibrio entre tendencia y atemporalidad puede resultar delicado en el universo beauty . ¿Cómo gestionáis esta dualidad? Pensando siempre en si algo aguantará cinco años. Si la respuesta es sí, lo hacemos. Si depende de que una cosa esté de moda ahora, probablemente no. La atemporalidad en beauty es difícil porque la industria está construida sobre la novedad constante. El modelo de negocio convencional requiere lanzar, lanzar, lanzar. Nosotras hemos elegido un ritmo diferente, más lento, y eso tiene consecuencias económicas reales pero también tiene una consecuencia en la percepción de la marca que vale mucho: cuando ROWSE saca algo, la gente sabe que es porque tiene que existir. ¿Cómo os gustaría que evolucionara ROWSE Beauty y qué papel aspira a desempeñar dentro del panorama de la cosmética natural en los próximos años? Quiero que ROWSE sea una de esas marcas que dentro de veinte años siga siendo exactamente reconocible. Que no haya envejecido, que no haya perseguido cada ola. Que tenga la misma quietud que tenía al principio, pero más profunda, más rica. En términos de papel en el sector, aspiro a que demostremos que se puede construir una marca de cosmética natural española con ambición internacional sin sacrificar ni la calidad ni los valores. Que lo artesanal y lo global no son incompatibles. Y a nivel más personal, quiero que dentro de diez años podamos mirar atrás y decir que fuimos fieles a lo que éramos. Que no nos dejamos llevar por el miedo ni por el dinero fácil. En un sector tan ruidoso, eso ya sería bastante extraordinario ‘TODAVÍA EXISTE LA IDEA DE QUE LO ESPAÑOL ES MÁS BARATO, MÁS ACCESIBLE, MENOS ASPIRACIONAL. ROMPER ESO REQUIERE CONSISTENCIA Y MUCHA CALIDAD’ 72 INDUSTRIA COSMÉTICA 044 VERANO 2026 producto nacional

RkJQdWJsaXNoZXIy OTAxNDYw