Número 38

SOL Y PIEL, UNA RELACIÓN COMPLEJA La piel es el órgano más extenso del cuerpo humano y el primero en enfrentarse a la radiación solar. La exposición controlada al sol tiene beneficios ampliamente reconocidos: favorece la síntesis de vitamina D, mejora el estado de ánimo y puede ayudar en ciertas afecciones dermatológicas como la psoriasis o el acné leve. Sin embargo, los efectos adversos de la radiación ultravioleta (UV) están ampliamente documentados y su impacto acumulativo es motivo de creciente preocupación en dermatología. Según la Organización Mundial de la Salud, hasta un 90% de los signos visibles de envejecimiento cutáneo están relacionados con la exposición solar, mientras que estudios como el de Green et al. publicado en The New England Journal of Medicine señalan que una exposición crónica sin protección puede duplicar el riesgo de cáncer de piel. A nivel estético, el sol favorece la aparición de manchas, pérdida de elasticidad, arrugas prematuras y deshidratación cutánea. En este escenario, la fotoprotección se ha consolidado como la estrategia más efectiva para prevenir el fotoenvejecimiento y preservar la salud cutánea. Además, se trata del mejor tratamiento antiedad disponible: un estudio de Skincare Foundation revela que el uso diario de protector solar reduce en un 24% la aparición de arrugas y líneas finas. Sin embargo, en la última década, la investigación cosmética ha explorado nuevas vías para reforzar la defensa solar, dando lugar al auge de la nutricosmética como herramienta complementaria. Esta nueva aproximación, centrada en la protección sistémica, permite actuar desde el interior para optimizar la 'SEGÚN LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD , HASTA UN 90% DE LOS SIGNOS VISIBLES DE ENVEJECIMIENTO CUTÁNEO ESTÁN RELACIONADOS CON LA EXPOSICIÓN SOLAR' 35 VERANO 2025 INDUSTRIA COSMÉTICA 038 nutricosmética

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