Número 37

Garantía y control en la fabricación cosmética: de la producción a la seguridad del consumidor La fabricación de cosméticos requiere un control riguroso en cada etapa, desde la selección de materias primas hasta la distribución. Cumplir con las Buenas Prácticas de Fabricación (BPF) y garantizar la trazabilidad y seguridad del producto es esencial para ofrecer formulaciones eficaces y seguras. P or Ghita Sehaqui Bennani , D irectora T écnica de L aboceuti cs En el dinámico y altamente regulado sector de la cosmética , la seguridad y la calidad de los productos cosméticos son aspectos fundamentales que deben ser garantizados antes de su comercialización. Con la entrada en vigor del Reglamento (CE) 1223/2009 el 11 de julio de 2013, de obligado cumplimiento en todos los estados miembros de la Unión Europea, se enfatiza en disposiciones más rigurosas que exigen a los fabricantes cumplir con normativas específicas para asegurar la integridad de los productos cosméticos. Uno de los pilares de este marco regulador es la obligación de cumplir con las Buenas Prácticas de Fabricación (BPF) , conocidas en inglés como Good Manufacturing Practices (GMP). Estas prácticas son esenciales para asegurar que cada etapa de la producción, desde el desarrollo hasta la distribución, y el seguimiento en el mercado, se realice bajo estándares estrictos que garanticen la calidad y la seguridad del producto final. En el ámbito de la producción industrial, existen diversos elementos que contribuyen al éxito del proceso productivo. Entre estos, se destacan tres aspectos fundamentales: 1. PERSONAL La estructura organizativa de una empresa es un elemento fundamental que permite una comprensión clara de las funciones, responsabilidades y relaciones entre los diferentes niveles del personal. Todo el personal debe conocer su ubicación dentro de esta estructura, así como sus responsabilidades y las actividades que se les han asignado, por tanto, el personal debe tener acceso a toda la documentación necesaria relacionada con su ámbito de responsabilidad, lo que incluye, por ejemplo, procedimientos normalizados de trabajo correspondientes a sus funciones, incluidos aquellos procedimientos que impliquen cumplir con los estándares de higiene requeridos por la empresa. La empresa debe, además, proporcionar programas de formación adecuados que permitan a los empleados realizar sus funciones. Finalmente, los departamentos técnicos y de calidad son una pieza clave en esta estructura organizativa. Estos departamentos están encargados de supervisar todas las actividades de producción, asegurando que se cumplan los estándares de calidad y eficiencia necesarios. 2. LOCALES Las instalaciones deben estar diseñadas para cumplir con ciertos estándares que aseguren: la protección del producto, la limpieza eficiente, así como la posibilidad de desinfección y mantenimiento. Además, es fundamental minimizar el riesgo de contaminaciones cruzadas (diseño de flujos de materiales y personal), entre los productos, materias primas y materiales de acondicionamiento y entre el personal de las distintas áreas. Un control microbiológico adecuado del aire y las superficies es indispensable en la producción de cosméticos. Esto se debe llevar a cabo de forma periódica, utilizando métodos de muestreo que permitan evaluar la calidad microbiológica del entorno. La temperatura y la humedad son factores críticos en diversos procesos de 80 INDUSTRIA COSMÉTICA 037 PRIMAVERA 2025 proceso y producción de cosméticos

RkJQdWJsaXNoZXIy OTAxNDYw