Número 34

16 INDUSTRIA COSMÉTICA 034 OTOÑO 2024 actualidad Evonik revoluciona la investigación cosmética Evonik ha desarrollado un nuevo modelo del microbioma de la piel. Por primera vez, este modelo permite una evaluación científicamente fundamentada sobre la influencia de los ingredientes y productos cosméticos en la microbiota cutánea en pruebas de laboratorio. La compañía está probando actualmente ingredientes cosméticos de su propio portafolio para obtener información basada en evidencia sobre su compatibilidad con el microbioma. Tanto los productores de cosméticos como los consumidores están cada vez más interesados en pruebas científicas que demuestren la eficacia de los cosméticos. Además, estos datos proporcionarán a Evonik una base para desarrollar ingredientes cosméticos aún mejores. El microbioma de la piel, compuesto por todas las bacterias, hongos y virus presentes en la piel, varía de una persona a otra y está expuesto a muchas influencias internas y externas, como la dieta o la exposición al sol. La presencia de cepas específicas de bacterias es característica de ciertas zonas de la piel, que pueden describirse como sebáceas, húmedas o secas. “Muchos cosméticos modernos anuncian ser amigables con el microbioma”, dice Stefan Pelzer, responsable de la investigación del microbioma en Evonik. “Sin embargo, las pruebas que se utilizan actualmente no replican completamente la complejidad del microbioma de la piel”. Generalmente, el impacto de los ingredientes de un producto cosmético se evalúa en cepas individuales de bacterias, sin considerar la interacción compleja entre los microorganismos. Por el contrario, el nuevo modelo del microbioma de la piel de Evonik examina cuidadosamente estas interacciones y dependencias mutuas en el laboratorio. Para ello, entre ocho y diez microbios típicos de la piel se co- cultivan. En otras palabras, las condiciones se eligen de tal manera que todas las cepas de bacterias puedan proliferar e interactuar. Esta es una de las fortalezas de este nuevo enfoque. Los parámetros evaluados incluyen el aumento o la disminución de la biomasa y los cambios en la diversidad de las culturas al exponerlas a una sustancia en comparación con un control. Luego, estos resultados se introducen en una matriz de evaluación con las categorías “estimulante del microbioma”, “amigable con el microbioma”, “modulador del microbioma” o “perjudicial para el microbioma”. Cada cambio significativo en la diversidad de las bacterias se considera adverso, ya que la función protectora del microbioma depende del equilibrio natural de los microorganismos. El consorcio de microbioma se cultiva en microplacas, lo que permite la investigación simultánea de 48 muestras individuales. Este método es cuantificable y más económico que los métodos anteriores. Pelzer comenta: “Nuestro nuevo modelo cierra la brecha entre las pruebas convencionales in vitro , que son simples pero de menor valor informativo, y los estudios in vivo más complejos y prolongados en personas”. Además del modelo de co-cultivo para piel equilibrada, el equipo de Stefan Pelzer ya ha desarrollado un modelo para piel propensa al acné. Se planea desarrollar otros modelos en colaboración con clientes de la industria cosmética. Asimismo, ya ha comenzado el trabajo para aumentar la complejidad del modelo. Una posibilidad sería combinar los co- cultivos bacterianos con modelos de tejidos y cultivos celulares. Como explica Pelzer, los microorganismos no solo interactúan entre sí, sino también con las células de la piel.

RkJQdWJsaXNoZXIy OTAxNDYw