Industria Cosmética - Número 46
La IA que no se ve La inteligencia artificial está empezando a transformar la industria cosmética mucho antes de que un producto llegue al consumidor. Más allá de las aplicaciones orientadas a personalizar la experiencia de compra, los modelos de IA están entrando en las fases de formulación, validación, generación de claims y análisis de datos, modificando los tiempos y la forma en que se toman decisiones durante el desarrollo. El reto, sin embargo, no consiste únicamente en acelerar el proceso, sino en determinar hasta dónde puede llegar la predicción sin sustituir la experimentación, la validación y el criterio humano que sustentan el producto cosmético. P OR Aleix Valls, H EAD DE W E AI (J UNGLE ) Cuando se habla de inteligencia artificial y belleza, siempre se habla de lo mismo: el espejo que analiza la piel, la app que recomienda una rutina o el probador virtual. Es la parte visible, la que se muestra en el punto de venta. El cambio de fondo, sin embargo, está ocurriendo en el otro extremo de la cadena, donde nadie mira: en el laboratorio. Ahí la IA no está mejorando la experiencia. Está reescribiendo los tiempos del ciclo de producto y eso tiene consecuencias industriales bastante más profundas que un espejo inteligente. DEL BANCO DE LABORATORIO AL ESPACIO COMBINATORIO El problema clásico de la formulación cosmética es combinatorio: un número finito de materias primas genera un espacio de combinaciones que ningún equipo puede recorrer experimentalmente. La solución ha sido navegarlo con conocimiento acumulado, heurística y ensayo iterativo: se formula, se corrige y se vuelve a formular. Lo que hacen los modelos actuales es distinto en naturaleza, no en grado. En enero de 2025, L’Oréal e IBM anunciaron la construcción de un formulation foundation model : un modelo entrenado sobre el histórico de la compañía, orientado a predecir cómo se comportan las materias primas —en particular las renovables— dentro de una fórmula. No solo para formular productos nuevos, sino para reformular los existentes y optimizar la escala industrial, con 4.000 investigadores como usuarios. La idea es sencilla de enunciar y difícil de ejecutar: convertir décadas de datos de formulación en un modelo capaz de estimar 66 INDUSTRIA COSMÉTICA 046 OTOÑO 2026 TECNOLOGíA DE BELLEZA
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