Número 45

hecho de que la madera haya ido ganando protagonismo en el mercado confirma que la visión que tuvimos hace 25 años era la correcta. Para nosotros, el siguiente capítulo consiste en seguir ampliando los límites de lo que la madera puede llegar a ofrecer. La madera ha acompañado a Quadpack Wood desde sus orígenes. ¿Qué cualidades ofrece este material que siguen haciéndolo especialmente atractivo para las marcas de belleza premium ? La madera es un material fascinante porque nunca deja de sorprenderte. Joan Colomer, uno de nuestros pioneros, recientemente jubilado, solía decir: «Llevo 40 años trabajando con la madera y todavía no la conozco del todo» . Esa frase refleja perfectamente la relación que mantenemos con este material. La madera es extraordinariamente rica y compleja. A lo largo de los años han pasado por nuestras manos numerosas especies, cada una con su propia personalidad, veta y carácter. La clave está en entender que la madera no puede tratarse como un material industrial convencional. Hay que respetarla para llegar a dominarla. Una vez comprendes su comportamiento, sus posibilidades se multiplican. Ese ha sido precisamente el motor de nuestra trayectoria. Partimos de un profundo conocimiento de la carpintería y, con el tiempo, hemos combinado esa experiencia con tecnología e innovación para ampliar continuamente las posibilidades de este material. Hoy la madera ya no es únicamente una elección estética. Puede convertirse en una auténtica alternativa a los materiales convencionales en el packaging premium . Aporta autenticidad, una dimensión táctil, una expresión natural, un origen certificado y la capacidad de crear experiencias sensoriales únicas. Y lo más emocionante es que, después de cuatro décadas trabajando con ella, seguimos convencidos de que aún queda muchísimo por descubrir. Detrás de un tapón o de un componente de madera hay un importante trabajo de diseño e ingeniería. ¿Cómo es el proceso de desarrollo de un proyecto, desde la primera idea del cliente hasta el producto final? ¿Qué perfiles participan en ese recorrido? Trabajar con madera es muy diferente a hacerlo con materiales que se transforman mediante un único proceso industrial, como el moldeo por inyección. Un componente de madera es el resultado de una sucesión de operaciones altamente controladas, y cada una de ellas influye tanto en el rendimiento como en el aspecto final del producto. Todo comienza con la preparación de la propia madera. El contenido de humedad y el proceso de secado son fundamentales, ya que determinan la estabilidad del material a lo largo del tiempo. Comprender y controlar estos parámetros resulta esencial cuando se trabaja con un material natural. Después llega la fase de mecanizado, en la que la madera adquiere la forma deseada. Es aquí donde confluyen la tecnología y el conocimiento técnico. En el caso de Woodacity ® , por ejemplo, se requiere una precisión extrema para integrar directamente en la madera nuestro sistema patentado de nervaduras, que permite que el propio material proporcione la funcionalidad que tradicionalmente ofrecía un inserto de plástico. Tras el mecanizado comienza el tratamiento superficial: lijado, acabados y decoración. Cada etapa requiere un conocimiento específico para alcanzar los estándares de calidad que exige la industria cosmética. Aunque pueda parecer un proceso más largo, también ofrece ventajas únicas. La madera permite explorar diferentes acabados, texturas y expresiones estéticas sin necesidad de rediseñar completamente las herramientas industriales. Es posible avanzar en el desarrollo de la forma mientras todavía se está definiendo la decoración o el acabado final. Esto brinda a las marcas una libertad creativa mucho mayor que la que ofrecen otros materiales, donde cualquier cambio visual suele implicar nuevos moldes o modificaciones en la producción. Esa es una de las grandes fortalezas de la madera: además de un material, es una auténtica plataforma creativa. Precisamente su complejidad es la que abre posibilidades que otros materiales no pueden ofrecer. Trabajar con un material natural implica que cada pieza es ligeramente distinta. ¿Qué retos técnicos plantea la madera y cómo se consigue garantizar la precisión y la calidad que exige la industria cosmética? Trabajar con madera requiere una forma distinta de entender la fabricación respecto a los materiales industriales convencionales. La madera es un material vivo y esa singularidad forma parte de su valor. El objetivo no es luchar contra su naturaleza, sino comprenderla y respetarla. Uno de los errores más habituales que encontramos es pensar que la madera sólo puede asociarse a una estética concreta: vetas muy visibles, acabados rústicos o lo que muchas personas imaginan como una “madera tipo IKEA”. Sin embargo, la realidad es mucho más amplia. Existen numerosas especies, acabados y técnicas que permiten obtener expresiones completamente diferentes. La madera puede ser muy natural y expresiva, sutil y minimalista, prácticamente sin veta visible o incluso transformarse para evocar efectos minerales, pétreos o 71 ESPECIAL COSMETICAFORUM 2026 INDUSTRIA COSMÉTICA 045 outsourcing

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