Número 44

presentes en flores, hojas, frutos y cortezas de plantas. Estos compuestos no solo aportan aroma, sino que poseen propiedades terapéuticas y cosméticas comprobadas. La aromaterapia, disciplina que estudia estos efectos, combina conocimientos de química, botánica y neurociencia para mejorar la salud y el bienestar. La investigación moderna ha demostrado que la exposición a ciertos aromas puede activar regiones cerebrales como el hipocampo y la amígdala, asociadas con la memoria, las emociones y la regulación del estrés. Por ejemplo, el aroma de la lavanda se ha vinculado a la reducción de ansiedad y mejora del sueño, mientras que la menta puede aumentar la concentración y la creatividad. ALQVIMIA ha aplicado estos principios para diseñar fórmulas aromaterapias que no solo actúan en la piel, sino que también modulan estados de ánimo, fomentan la relajación y mejoran la claridad mental. APLICACIONES EN COSMÉTICA FACIAL Y CORPORAL Cosmética facial La piel del rostro está especialmente expuesta al estrés ambiental y al daño oxidativo. Ingredientes como los aceites esenciales de palo de rosa, patchouli o limón se emplean en formulaciones cosméticas por sus propiedades equilibrantes, tonificantes y revitalizantes, contribuyendo a mejorar el aspecto general de la piel cuando se integran en fórmulas adecuadamente vehiculizadas. La combinación de antioxidantes de origen natural y aceites esenciales puede ayudar a proteger frente al estrés oxidativo y a reforzar la función barrera de la piel. Además, la dimensión aromática de estos ingredientes aporta una experiencia sensorial que favorece la relajación y el bienestar durante su aplicación. Cosmética corporal En el cuidado corporal, aceites esenciales como el ciprés y el geranio se incorporan en sinergia con aceites vegetales y extractos botánicos. Estas formulaciones se utilizan tradicionalmente en cosmética por su acción tonificante, equilibrante y favorecedora del confort cutáneo, especialmente en productos destinados al masaje. Su aplicación, especialmente mediante técnicas manuales, contribuye a mejorar la experiencia sensorial y de bienestar, integrando el cuidado de la piel con una dimensión relajante y holística. TRANSFORMACIÓN DE ESTADOS EMOCIONALES MEDIANTE AROMAS El sentido del olfato tiene una conexión directa con el cerebro emocional. Aromas específicos pueden modular estados de ánimo y mejorar la cognición: • Creatividad e inspiración: menta, absoluto de jazmín, mandarina y mirra. • Reducción de estrés y ansiedad: lavanda, mejorana y bergamota • Impulso y motivación: geranio, sándalo y cedro. • Amor propio y comunicación: neroli, patchouli y limón. Estas aplicaciones no solo se limitan a tratamientos de spa o productos cosméticos; también son útiles para optimizar ambientes de trabajo, hogares y espacios de aprendizaje, entrenando la conciencia olfativa y el bienestar integral. ENTRENAMIENTO OLFATIVO Y NEUROCIENCIA El entrenamiento del sentido del olfato puede estimular la plasticidad cerebral, mejorar la memoria y prevenir la degeneración neuronal. Estudios recientes han mostrado que personas con deterioro cognitivo que participan en ejercicios sensoriales con aceites esenciales presentan mejoras significativas en la función cognitiva y emocional en comparación con quienes sólo realizan entrenamiento cognitivo. El bulbo olfativo, que conecta directamente con el hipocampo, actúa como un “marcapasos” neuronal, regulando la actividad cerebral y emocional. Respirar de manera consciente y asociar aromas específicos permite activar estas áreas y fomentar la neurogénesis, contribuyendo a la prevención de trastornos cognitivos y emocionales. 65 VERANO 2026 INDUSTRIA COSMÉTICA 044 cosmética natural

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