Número 43

factores ambientales a los que estamos expuestos a lo largo de la vida— ha cambiado radicalmente nuestra comprensión del daño solar. La radiación ultravioleta interactúa con la luz visible, el infrarrojo cercano, la contaminación y la temperatura, creando un entorno prooxidativo que acelera el fotoenvejecimiento, favorece la hiperpigmentación y aumenta el riesgo de cáncer de piel. En este nuevo escenario, la estrategia de ISDIN evoluciona hacia un modelo integral que combina protección de amplio espectro, defensa antioxidante, personalización y, sobre todo, una mejora real de la adherencia. EL DAÑO SOLAR CONTINÚA DESPUÉS DE LA EXPOSICIÓN Uno de los avances más relevantes en investigación es la evidencia de que el daño en la piel no termina cuando cesa la exposición solar. Se ha demostrado que ciertos daños en el ADN pueden generarse horas después de la irradiación, debido a procesos oxidativos que continúan activos en la piel. Además, la radiación UVA —que supone más del 90% de la radiación ultravioleta que alcanza la superficie terrestre— penetra profundamente en la dermis, favoreciendo el estrés oxidativo, la degradación del colágeno y la pérdida de firmeza. La conclusión en este sentido es clara: la fotoprotección avanzada ya no se limita a bloquear la radiación UVB. Hay que apostar por fórmulas que también ayuden a contrarrestar y reparar el daño biológico provocado por el sol. Un ejemplo es la tecnología DNA Repairsomes ® (fotoliasa encapsulada), presente en líneas médicas como Eryfotona AK-NMS , con evidencia clínica en la reparación del daño celular y la prevención del cáncer de piel no melanoma. EXPOSOMA Y ENVEJECIMIENTO CLIMÁTICO: UN NUEVO MARCO CONCEPTUAL El envejecimiento cutáneo ya no puede explicarse sólo por el sol. La combinación de radiación ultravioleta y contaminación potencia la aparición de manchas y arrugas profundas. A esto se suma el aumento progresivo de las temperaturas, que puede amplificar la pigmentación inducida por la radiación UVB y favorecer procesos inflamatorios. Desde esta perspectiva, la fotoprotección debe ir más allá del filtro solar clásico. En ISDIN desarrollamos fórmulas que integran antioxidantes y activos complementarios para ayudar a la piel a defenderse del entorno urbano y climático. Productos como Fusion Water Magic Repair no solo protegen, sino que contribuyen a mejorar los signos visibles del fotoenvejecimiento. SPF: NECESARIO, PERO NO SUFICIENTE El SPF sigue siendo un indicador clave, pero tiene limitaciones. Se mide en condiciones estandarizadas con una cantidad de aplicación que, en la práctica, rara vez se alcanza. Diversos estudios muestran que los consumidores aplican entre un 25% y un 50% de la cantidad recomendada, reduciendo considerablemente la protección real. Además, el SPF no informa sobre protección frente a UVA largo, luz visible azul-violeta ni sobre el impacto del estrés oxidativo post-exposición. Por ello, la comunicación científica evoluciona hacia una visión más integral: hablar de amplio espectro, protección biológica y eficacia en condiciones reales. PERSONALIZACIÓN: EL MOTOR DE NUESTRA INNOVACIÓN La clásica clasificación por fototipo resulta insuficiente para una recomendación verdaderamente precisa. Hoy sabemos que es necesario considerar la tendencia a la hiperpigmentación, la presencia de patologías cutáneas, el estado de la barrera y el contexto de exposición. La personalización se convierte así en un eje estratégico de innovación galénica. Para la fotoprotección diaria universal, Fusion Water Magic se ha consolidado como un estándar del mercado, combinando alta protección, hidratación y excelente tolerabilidad —incluyendo que no pica en los ojos—, un factor clave para la adherencia. Para necesidades específicas, la gama FotoUltra 100 ofrece soluciones dirigidas, como Active Unify , enfocada en prevenir y corregir la hiperpigmentación. FOTOPROTECCIÓN PEDIÁTRICA: INVERTIR EN EL FUTURO La piel infantil es más vulnerable: tiene menor espesor epidérmico y sistemas antioxidantes aún en desarrollo. La evidencia epidemiológica indica que las quemaduras solares en la infancia aumentan significativamente el riesgo de padecer melanoma en la edad adulta. Por ello, la fotoprotección pediátrica exige los más altos estándares de tolerabilidad y seguridad. En ISDIN se aborda EL CONCEPTO DE EXPOSOMA CUTÁNEO HA CAMBIADO RADICALMENTE NUESTRA COMPRENSIÓN DEL DAÑO SOLAR 67 PRIMAVERA 2026 INDUSTRIA COSMÉTICA 043 dermocosmetica

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