Número 43
En este escenario, la cosmética deja de ser un simple corrector estético para convertirse en un sistema de intervención fisiológica. El reto ya no es “calmar”, sino ayudar a la piel a reaccionar menos ante las agresiones cotidianas. Y es precisamente en este cambio de paradigma donde PhytoSerene® encuentra su lugar. Desarrollado por Roelmi HPC a partir de corteza de pino, PhytoSerene ® es un extracto altamente purificado de fitosteroles, estandarizado en β-sitosterol, una molécula vegetal cuya arquitectura química replica de forma sorprendente la del colesterol epidérmico. No se trata de un calmante convencional: es un modulador estructural y biofuncional de la respuesta cutánea al estrés. BARRERA CUTÁNEA: CUANDO LA ARQUITECTURA FALLA La función barrera de la piel depende de una organización precisa de lípidos intercelulares —ceramidas, ácidos grasos libres y colesterol— dispuestos en estructuras laminares que regulan la permeabilidad y protegen frente a agentes irritantes. La agresión química, la radiación UV o el envejecimiento alteran este sistema, aumentando la pérdida transepidérmica de agua (TEWL) y exponiendo a los queratinocitos a estímulos inflamatorios continuos. A nivel molecular, se ha observado que el β-sitosterol reduce la liberación de citoquinas proinflamatorias, inhibe la vía STAT1 —un factor de transcripción clave en la amplificación de la respuesta inflamatoria—, incrementa la expresión de IL-10 (antiinflamatoria), y bloquea la translocación nuclear de NF-κB, eje central de la cascada inflamatoria. Esta combinación de efectos posiciona a PhytoSerene ® no como un activo sintomático, sino como un regulador del comportamiento celular bajo estrés. DE LA INFLAMACIÓN A LA HOMEOSTASIS: RESTAURAR LA COMPETENCIA CUTÁNEA En estudios in vitro realizados sobre queratinocitos sometidos a inflamación inducida por SDS, PhytoSerene® ha demostrado una capacidad consistente para restaurar la viabilidad celular y favorecer el retorno a un estado de equilibrio fisiológico. Las células tratadas recuperan su capacidad funcional tras un daño químico, lo que sugiere un efecto directo sobre los mecanismos de resiliencia celular. Este fenómeno se traduce clínicamente en una piel más estable. En estudios in vivo realizados en voluntarios, se indujo una reacción irritativa mediante la aplicación epicutánea de SLS al 20%. Tras la aplicación de una emulsión con 1% de PhytoSerene®, se observó una recuperación significativamente más rápida de los valores fisiológicos de TEWL frente a placebo y control. En apenas 60 minutos, la pérdida transepidérmica de agua se redujo hasta un 83%, evidenciando una restauración acelerada de la función barrera. Gráfico 1. Pérdida transepidérmica de agua (TEWL) a corto plazo Paralelamente, el índice de eritema disminuyó de forma significativa, con una reducción cercana al 25% en la primera hora, confirmando su acción directa sobre la inflamación visible. Gráfico 2. Enrojecimiento cutáneo a corto plazo (Eritema) Más allá de la hidratación inmediata, estos resultados reflejan un efecto estructural: la piel no solo retiene agua, sino que recupera su capacidad de defensa. ESTRÉS OXIDATIVO Y PROTECCIÓN LIPÍDICA El estrés inducido por radiación UV provoca peroxidación lipídica, comprometiendo la integridad de los lípidos epidérmicos. En ensayos que evaluaron la formación de TBARS (sustancias reactivas al ácido tiobarbitúrico), como indicadores de peroxidación lipídica. La presencia de β-sitosterol mostró una reducción significativa de la peroxidación lipídica frente a condiciones de estrés, lo que sugiere un papel protector sobre los componentes estructurales de la barrera. Gráfico 3. Incremento de TBARS (% en relación con el control) 59 PRIMAVERA 2026 INDUSTRIA COSMÉTICA 043 ingredientes cosméticos
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