Número 43
investigadora y de desarrollo que se está llevando a cabo en el sector en torno a activos de origen 100 % natural. Entre estos nuevos ingredientes, la astaxantina ha ganado protagonismo en los últimos años como uno de los metabolitos activos de mayor valor y presencia en los mercados nutracéutico y cosmético procedentes de microalgas. Sin embargo, muchos fabricantes eligen este activo sin conocer la complejidad y dificultad que implica su obtención. Profundizar no sólo en los aspectos clave del cultivo de la microalga, sino también en la evaluación de la eficacia de un ingrediente cosmético desarrollado a partir de una oleorresina de H. pluvialis con una concentración del 10 % en astaxantina, resulta ineludible a la hora de abordar su aplicación en el desarrollo de productos cosméticos. En la actualidad, las microalgas constituyen la base de las cadenas tróficas acuáticas y producen aproximadamente la mitad del oxígeno que respiramos en el planeta.¹ Dentro de los diferentes grupos, las microalgas verdes comprenden más de 7.000 especies que crecen en diversos hábitats acuáticos. Entre ellas, Haematococcus pluvialis (clase Chlorophyceae, orden Volvocales y familia Haematococcaceae) es una microalga verde unicelular biflagelada de agua dulce, distribuida en numerosos hábitats a nivel mundial. Se considera la fuente natural más rica y eficaz de astaxantina y el principal organismo productor a nivel comercial, ya que acumula los niveles más elevados de este carotenoide en la naturaleza. Estas algas producen astaxantina esterificada, cuya capacidad antioxidante es significativamente superior —hasta dos veces más efectiva— que la astaxantina sintética. Por ello, se reconoce globalmente como un excelente ingrediente tanto en cosmética como en el ámbito de la suplementación natural. Para cultivar esta microalga es imprescindible conocer y controlar su ciclo de vida, que consta de cuatro morfologías celulares diferenciadas: (A) célula verde vegetativa móvil; (B) célula verde vegetativa palmelar, generalmente denominada “fase vegetativa verde”; (C) célula de palmela que acumula astaxantina en transición a aplanospora; y (D) célula de aplanospora acumulada con astaxantina, conocida como “fase enquistada roja no móvil acumuladora de astaxantina”. Durante el cultivo de esta especie de agua dulce, es necesario modificar las condiciones del medio para inducir un estrés que provoque en la célula de H. pluvialis la acumulación de este carotenoide como respuesta metabólica. Habitualmente, este cambio de fase se induce artificialmente mediante la eliminación de nutrientes del medio, lo que provoca, en un periodo muy corto (entre 48 y 72 horas), un cambio visual del cultivo de color verde a rojo, conocido como fase de estrés. Este proceso exige un control exhaustivo de todos los parámetros que influyen en el crecimiento, así como sistemas que permitan ajustar las condiciones en función del estado celular. Para ello, se realizan controles diarios mediante espectrofotometría y mediciones de peso seco, con el fin de determinar el momento óptimo para inducir el cambio celular y maximizar la concentración de astaxantina. Tras el procesado de la biomasa seca, se obtiene una oleorresina concentrada en astaxantina en torno al 10 %. No obstante, esta oleorresina es difícilmente manipulable, lo que limita su incorporación directa en formulaciones cosméticas o nutracéuticas. En este punto interviene la biotecnología. Gracias a la financiación externa de proyectos de I+D, como el Proyecto Impress, financiado por la UE en el marco del programa Horizonte Europa, se han llevado a cabo ensayos para comprobar la eficacia de un nuevo vehículo diseñado para facilitar el uso industrial de la astaxantina. Se ha desarrollado así un etosoma, una variante avanzada de los liposomas. Estas vesículas están compuestas por lípidos y una elevada concentración de etanol, y son ricas en fosfolípidos, componentes muy abundantes en esta microalga. La presencia de etanol confiere a las vesículas mayor elasticidad, permitiéndoles atravesar la barrera cutánea con mayor eficacia que los liposomas tradicionales. Gracias a su alta deformabilidad y flexibilidad, los etosomas transportan de manera más eficiente sustancias activas o moléculas de origen natural a través del estrato córneo, alcanzando capas más profundas de la piel tanto en condiciones oclusivas como Figura 1. Ciclo de vida de las células de H. pluvialis en imágenes microscópicas. Fuente: Shah MMR, Liang Y, Cheng JJ y Daroch M2016 45 PRIMAVERA 2026 INDUSTRIA COSMÉTICA 043 ingredientes cosméticos
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